“Se debería prohibir el móvil en los colegios y en el Congreso, también”

Así titulamos en La Vanguardia mi entrevista con Emilio Calatayud, juez de menores de Granada, un referente en España por sus sentencias educativas.

Este magistrado evita las condenas punitivas, dando una oportunidad para rehabilitarse a través del esfuerzo. Ha condenado a centenares de jóvenes a aprender a leer –una carencia que, asegura, le desespera–, acabar la ESO y, también, aprender un oficio (sentenció a un chico que había atracado una peluquería a formarse como peluquero y a cortarle el pelo).

Para él, la reinserción es posible porque la mayoría de los chavales a los que juzga “cometen delitos, pero no son delincuentes”. Cargado de sentido común, Calatayud se ha convertido en un referente en España, no solo por sus sentencias sino, también, por sus consejos y reflexiones a la hora de educar.

 

Captura de pantalla 2018-05-06 a la(s) 20.14.29

El blog de don Emilio, como se le conoce: http://www.granadablogs.com/juezcalatayud/

Os paso el link y los pdfs de la entrevista (JUEZ CALATAYUD 1 — JUEZ CALATAYUD 2) , pero os resumo algunas de las respuestas que me parecen más interesantes, que es la intención de este blog:

SOBRE EL CASTIGO Y LAS CONSECUENCIAS

 ¿El castigo, por si solo, no funciona?

No. Yo creo que hay muchas formas de reparar el delito, no solamente la privación de libertad (…)  Ya desde el principio creí que habían otras alternativas. También siempre digo que, en mayores, la gente escarmienta y en menores, se reinserta.

Pero: ¿se puede educar sin que hayan consecuencias? En las familias actuales el término “castigo” es casi un tabú.

Pienso que no: creo que a los ­chavales hay que hablarles de ­derechos y de deberes. Y de las consecuencias del incumpli­miento de sus deberes. Y un cas­tigo… pues no viene mal. Como el premio, forma parte de la vida ­misma. Creo que estamos so­breprotegiendo a los menores. No se les habla de deberes.

SOBRE LA SOBREPROTECCIÓN Y EL MIEDO A EJERCER LA AUTORIDAD:

¿De dónde cree que viene esta sobreprotección?

Hemos pasado del padre autoritario al padre colega. Y ni el término anterior, el autoritario, era el bueno, ni el padre colega es el bueno. Siempre digo que yo no soy amigo de mis hijos: yo soy su padre y punto. Para lo bueno y para lo malo. Y tengo que tener autoridad sobre mi hijo, y mi hijo tiene que saberlo.

¿No cree que, también, a muchos padres les da miedo ejercer la autoridad?

Sí. Ahora también se dice que todos somos iguales, en la familia, pero yo digo que en la familia no todos somos iguales, como tampoco los maestros son iguales que los alumnos. Toda autoridad debe de tener un derecho sancionador, punitivo, y eso se nos ha quitado a los padres y a los maestros, cuya autoridad no está socialmente reconocida. Hemos confundido autoridad con autoritarismo. Así nos va.

SOBRE LA IDEA DE QUE LA FAMILIA ES UNA DEMOCRACIA:

“¡¿Cómo va a ser una democracia?! Se puede más o menos pactar, pero llega un momento en el que dices: ¡El padre soy yo! ¡La madre, soy yo! Es sentido común. Creo que nuestros padres tenían menos formación pero tenían más sentido común”.

SOBRE EL MIEDO A LOS PADRES A DECIR «NO»:

“A muchos padres hoy les da miedo decir no. Y sí, entiendo que decir que no a un hijo es muy duro, pero hay que decirlo. La vida te dice no continuamente. A los hijos hay que enseñarles la realidad y la vida da muchas satisfacciones pero también hay situaciones ingratas, frustraciones, que se superan”.

SOBRE LOS MÓVILES EN LA INFANCIA (Y EDAD ADULTA):

“Ahora resulta que se dan cuenta (y hacen no sé cuantas tesis doctorales), que el móvil con los niños es una barbaridad ¡Yo llevo diciéndolo hace años! Son aparatitos que dan problemas, solo problemas. Primero: son una droga porque crean adicción. Son también un instrumento muy peligroso para cometer hechos delictivos: el ciberacoso (sexual, contra la intimidad, amenazas…) está subiendo como la espuma entre los menores. Y, tercer problema: es un instrumento muy peligroso para ser víctima de un delito”.

¿Qué les recomienda a los padres respecto al móvil de los hijos?

El móvil lo deberían tener cuando fueran capaces de pagarlo ellos, ni más ni menos, pero hoy, como hay que ser “moderno”… Yo no se lo daría, por lo menos, hasta los catorce años: cuando ya se les puede exigir con arreglo a la ley ciertas responsabilidades. Pero lo que es una vergüenza es que el regalo estrella de fin de curso, Navidad y comuniones, sean móviles de última generación. Las criaturas están pidiendo los móviles con ocho y nueve años ¡y los padres se los están dando!

Pero hay también mucho adulto enganchado al móvil, ¿no cree?

Sí, sí: yo lo que digo es que se debería prohibir el móvil en los colegios pero en el Congreso, también.

SOBRE LA FAMILIA:

“La familia es la base. La humanidad aguanta porque hay un amor desinteresado de padres hacia sus hijos. Si fuésemos egoístas, se acaba el mundo. Después está la escuela, como complemento, pero la que tiene que educar es la fa­milia.”//

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s