SER FELIZ REQUIERE CARÁCTER

Este post nace de esta viñeta, de la web canadiense The Joy of Tech; un cómic dedicado “a la tecnología y la cultura pop”*.

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Traduzco lo que dice:

— PROFESORA: “¡Niños, hoy vamos a aprender código informático! Es importante para tener un futuro próspero”

— ALUMNA: “Profesora, después de esto, ¿podemos aprender a cómo sobrevivir en una civilización amenazada por el colapso de sus ecosistemas y el aumento del nivel de los mares, por la agitación geo-política, los conflictos armados y el incremento de la polarización ideológica, además del apetito material insaciable de los humanos”.

Lo encuentro genial, porque da en el clavo: nos estamos olvidando del 50% de la educación. De educar el carácter y de fortalecerlo para así poder lidiar mejor con lo que la vida —siempre llena de sorpresas de todo tipo—, nos depara. Una cualidad que, en tiempos inciertos como los actuales, resulta muy necesaria.

Pero no parece que la resiliencia, la tolerancia a la frustración, la valentía y la paciencia sean objetivos prioritarios en la actual crianza de los hijos. Lo que detecto son padres dispuestos a sobrecargar a sus hijos de conocimientos y de actividades para que triunfen pero, a la vez, dispuestos a evitar a toda costa que se frustren (que se ha convertido uno de los grandes terrores de la paternidad hoy).

Con esta combinación (hiperactividad + sobreprotección), se supone que se conseguirá otro de los mantras de la educación actual: que los hijos sean felices.

Yo también quiero que mis hijos sean felices. Obviamente. Todo padre y toda madre que quiera a sus hijos desea la felicidad para ellos.

Pero también quiero que sean conscientes de que la felicidad no llega sola. Que no se consigue siendo el receptor pasivo de todo tipo de atenciones (hay niños que lo tiene todo en el mundo y no son felices). Que no se consigue maquillando y evitando miedos, justificando a los hijos a ultranza y tratando la tolerancia a la frustración como enfermedad crónica e incurable. Con este enfoque hay niños —y no tan niños— quienes, literalmente, se hunden ante la mínima adversidad (lo que les sumerge en una espiral de infelicidad, por cierto).

Saber ser feliz requiere de un cierto carácter: un factor clave en la educación que ha estado demodé en los últimos años pero que se empieza a reivindicar.

CONOCIMIENTOS+CARÁCTER=EDUCACIÓN

“La educación es la suma de la instrucción (los conocimientos adquiridos) y de la formación de carácter. Es decir: los recursos para ejecutar esa instrucción, como son la constancia, el esfuerzo y la capacidad de frustración”, me explicó el filósofo y pedagogo José Antonio Marina en una entrevista.

Gregorio Luri, otro filósofo y pedagogo, me definió la educación en términos parecidos: “Aprender cosas no significa adquirir herramientas para ganarte la vida, sino para hacerte a ti mismo de una determinada manera. La educación es un proceso de formación de carácter interno, de creación”.

 

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NIÑOS BLANDITOS

Luri participa en este retuiteadísmo artículo de Berta G. de Vega en El Mundo, titulado Llega la generación blandita; donde se explica que una nueva ola de expertos aboga por endurecer el carácter de los niños.

No se trata de educar niños que lo aguanten todo; por supuesto que no. Se trata, explica la autora, de no limitarse a saber cuáles son tus derechos e indignarse constantemente —que es, como comenta Luri, lo que se ha estado fomentando en estos últimos años—, sino de “echarle valor, coraje, actuar en consecuencia cuando se sabe lo que está bien o está mal”.

Luri reitera que no solo hay que educar los valores sino también, dar fuerzas para implementarlos: “Los niños de ahora saben cuándo se tienen que sentir mal ante determinadas conductas, pero educar el carácter es animarles a dar un paso, a ser ejemplo, a que sus valores pasen a la acción”. Pone como ejemplo ese valiente que, si están acosando a un niño, no calla y le protege. Dice no a la presión del grupo.

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Valentía, empatía y sentido de la justicia son características humanas que se entrenan. Como se refleja en esta campaña anti-bullying SE BUSCAN VALIENTES, resultan una arma fundamental contra el acoso escolar.

La valentía, la empatía, la paciencia, la tolerancia a la frustración y la capacidad de esfuerzo son rasgos del carácter que, como los conocimientos, pueden adquirirse (además, como cuenta otro experto en carácter, Alfonso Aguiló, no tiene que ver con el dinero y sí con el capital cultural de las familias).

Con un carácter sólido es más fácil lidiar con tiempos difíciles y, también, ser feliz. O, por lo menos, no hundirte en la miseria ante la mínima adversidad.//

 

*Gracias Valerie Collins, por compartirla.

 

 

 

2 comentarios en “SER FELIZ REQUIERE CARÁCTER

  1. Hola guapa!!!

    Ho penjo al Facebook!!!! GENIAL, com sempre!!!

    Estàs be?

    Cristina Gutiérrez Lestón

    Codirectora de “La Granja”

    Presidenta de la Fundació per a l’Educació

    Autora del llibre ENTRENA’L PER A LA VIDA (Plataforma)

    Coordinadora del llibre PALABRAS DE NIÑO (Plataforma)

    Granja Escola de Sta Maria de Palautordera

    (Montseny)

    Web: lagranja.cat

    http://www.fundaciolagranja.com

    Tel: 93 848 11 25 / 93 848 23 28

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  2. Cristina! Gràcies de nou. Estic bé; gràcies. Espero que tu també. Que sàpigues que a les xerrades sobre “HIPERPATERNITAT” que he començat a donar poso el video de la motxilla de LA GRANJA i als pares els hi encanta!!!!! Petons, Eva

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