Por último, sólo me resta felicitar a todos aquellos padres y madres que han pasado esas interminables horas en el parque (los ojos vidriosos, la mirada perdida mientras el retoño llena el cubo de arena por enésima vez), y a todos aquellos padres y madres quienes, desafiando el “estoy cansado!!!!” y los llantos y quejidos tras los primeros cien metros, persisten en la idea de que salir a pasear, al campo, a que “les de el aire”, es fundamental.
Deja un comentario