POR FAVOR, DEJAD QUE LOS NIÑOS SE ABURRAN

En una sociedad hiperactiva, en la que el no tener tiempo —el “ir de cabeza” o “de culo”—, es un símbolo de estatus, el aburrimiento se ha convertido en un sinónimo de fracaso. Por eso, resulta muy estimulante que una organización como el Foro Económico Mundial (esa que cada invierno se reúne en Davos, Suiza,…