¿De pequeños tiranos a jóvenes violentos?

Pues muy probablemente sí, si no se controla. La agresividad es, en parte, una herencia genética y, como tal, hay niños con mayor o menor tendencia a ella. Pero sea cual sea el caso, los padres debemos de controlarla. La educación, no los cachetes, es el arma para evitarla. Sin embargo, en tiempos de modelos familiares hiperprotectores…